Oswaldo Barboza: “La inclusión necesita mucho más para tener una mayor calidad de vida”

Fundación Arando Esperanza (FAE), en su trabajo por desarrollar la diversidad y la innovación social, genera lazos internacionales con actores dedicados a los proyectos inclusivos. Oswaldo BArboza, en su rol de presidente de la Asociación Nacional de Empleo con Apoyo de Brasil comenta sus expectativas de trabajo conjunto con FAE.
"La inclusión necesita mucho más para tener una mayor calidad de vida"
Oswaldo Barboza es el presidente de la Asociación Nacional de Empleo con Apoyo de Brasil, tiene una empresa de consultoría de proyectos inclusivos y es profesor universitario de Gestión de Proyectos Sociales. Actualmente trabaja en un proyecto de la Fundación Dom Cabral con emprendedores sociales. Se especializa en gestión inclusiva de proyectos de organizaciones sociales en torno a la discapacidad.
En 2019 tuvo su primer acercamiento con Fundación Arando Esperanza y se interesó en compartir experiencias internacionales en torno a la inclusión laboral.
"Una de las experiencias que yo escogí fue la de Arando Esperanza. Escogí también una experiencia de Portugal y otra de España. Entonces yo di tres charlas, conversaciones con España, Portugal y Chile".
Desde el trabajo que se realiza en la Asociación Nacional de Empleo con Apoyo, Osvaldo busca fortalecer los lazos con distintas organizaciones de Latinoamérica encausadas en la materia. Esto con el fin de hacer viable una posible Asociación Latinoamericana de Empleo con Apoyo:
"En primer momento, tenemos intenciones de fortalecer más los trueques de cambio por la Asociación Nacional. Entonces, en este momento estoy conociendo un poco más lo que las organizaciones de otros países están haciendo para juntos pensar en asociaciones un poco más articuladas".
Según el estudio "Discapacidad y trabajo: Contexto para la nueva Ley N° 21.015 de Inclusión Laboral en Chile" realizado en el año 2017 por el Servicio Nacional de la Discapacidad (Senadis), la tasa de ocupación de las personas en situación de discapacidad leve a moderada alcanza el 51,7%, mientras que en personas en situación de discapacidad severa la tasa apenas llega al 21,8%. Osvaldo relata que la situación en Brasil es similar, pues de los más de 212 millones de habitantes, 25 millones cuentan con algún tipo de discapacidad. De ese grupo, 9 millones aproximadamente presentan una situación más severa y, de ellos, sólo 400 mil tienen empleo. Ahí radicaría la importancia de articularse:
"Acá no tenemos más organizaciones estructurando, queremos que tengamos mucho más. La inclusión necesita mucho más de las acciones de las empresas, de la sociedad, para tener una mayor calidad de vida para esas personas. Y, como decimos siempre, que la diversidad sea algo natural entre nosotros".
CONTENIDO EXCLUSIVO DE FUNDACIÓN ARANDO ESPERANZA
